
Parece ser que hay un antes y un después en la conducta que tenemos con respecto a nuestra casa desde que apareció en nuestras vidas el coronavirus.
Las reformas se convirtieron en uno de los elementos de distracción para gran parte de los confinados desde el 14 de marzo, y parece que este verano las reformas vuelven a estar a la orden del día, para dejar nuestras viviendas a punto si ocurre lo que todos anuncian y nadie desea, un nuevo encierro obligado en casa.
Entre marzo y mayo, las tiendas de pintura, bricolaje, ferreterías, reformas, etc, sufrieron un aumento en sus ventas, sobre todo si habían optado por el comercio electrónico, que dio la opción a todos los ‘manitas’ sin tiempo anteriormente a poder comprobar su talento mientras vivíamos encerrados.
Los rezagados, o simplemente aquellos que se tomaron el primer confinamiento con algo más de tranquilidad, parece que se están poniendo las pilas este verano, para poner sus viviendas a punto y disfrutar del espacio con el que cuentan si llega la segunda etapa del temido encierro.
Arreglar los jardines, el grifo que gotea, cambiar los electrodomésticos que fallan o que están algo obsoletos, poner a punto el patio, comprar una sombrilla o unas hamacas para buscar los rayos de sol, acondicionar la terraza, comprar un sofá nuevo, habilitar alguna habitación como oficina o despacho, etc, son algunas de las obras que más se están llevando a cabo, porque si llega el momento, queremos estar preparados…
¿Y tú, has hecho alguna reforma u obra este verano?