
El verano, las altas temperaturas y la gran cantidad de sol que tenemos en el sur hacen que los sistemas de protección solar de nuestra casa se resientan, especialmente en esta época del año. Hablamos de toldos y persianas, que son nuestros mejores aliados para mantener la casa y las zonas comunes frescas, pero que requieren un mantenimiento para que la continua radiación, el polvo acumulado y el uso diario no pasen una excesiva factura.
Sin duda, se nos puede antojar algo pesado limpiar y acondicionar toldos y persianas, pero lo podemos organizar para esos días en que los planes nos esquiven, especialmente para alargar la vida útil de estos elementos y evitar reparaciones que pueden ser muy costosas.
Sirva esta publicación para dejaros una guía de cómo afrontar la limpieza de este tipo de elementos de la casa.
Con respecto a los toldos, la lona y los brazos articulados son los espacios que mayor desgaste sufren, especialmente al encontrarse en el exterior de la vivienda. Es importante aspirar o cepillar la lona, en seco, para eliminar cualquier polvo, hojas o excrementos de aves; realizar una mezcla de agua tibia y jabón neutro para que no se coma los colores y los tejidos; frotar con un cepillo de cercas blandas, e incidir en los puntos que acumulen moho; aclarar con abundante agua y dejar secar por completo la lona antes de enrollarla. Por otro lado, podemos echar aceite en los engranajes y articulaciones de los brazos.
En cuanto a las persianas, la cara interna se puede limpiar fácilmente bajando la misma hasta abajo, y utilizando una bayeta con agua y lavavajillas se puede conseguir dejarla sin suciedad. En cuanto a la cara externa, si no tenemos acceso al exterior, podemos abrir el tambor e ir subiendo lama a lama para limpiarlas directamente desde el rodillo superior y hacer un secado rápido con un paño seco.
Llevar a cabo estas tareas de mantenimiento no nos quitará más de un fin de semana, siendo considerables los beneficios. Por eso merece la pena pararse a limpiar los toldos y engranajes y poner a punto las persianas, mejorando no solo la estética de la casa, sino también colaborando al confort término en el interior de la vivienda. Así que, manos a la obra antes de que termine el verano.