
Al igual que nosotros intentamos hacer una dieta de desintoxicación tras el invierno, que nos invita a pasar más tiempo en casa, movernos menos e incluso a comer más al sentarnos en el sofá para ver una película o una serie, nuestra vivienda también necesita pasar por esa cura de desintoxicación para lucir perfecta ahora que empieza a salir el sol y el buen tiempo acompaña.
Este tipo de procesos es fundamental para eliminar la suciedad, la humedad y el desorden que se acumulan al mantener más tiempo ventanas y puertas cerradas y pasar más tiempo en el interior. Es lo que comúnmente se conoce como la previa a la limpieza de primavera, que además ayuda a renovar la energía del hogar.
Se trata de una tarea que no podremos culminar con éxito en un solo día, por lo que tendremos que hacer una planificación para poder llevarla a cabo sin frustrarnos.
Podemos empezar abriendo ventanas y puertas de manera que hagamos una ventilación profunda y una importante renovación del aire; comprar plantas purificadoras que eliminan las toxinas del ambiente y hacer una limpieza de los textiles del hogar, como fundas del sofá, ropa de cama o alfombras.
La limpieza profunda de la vivienda nos llevará más de una jornada, por tanto, podemos hacerla por fases e incluso programar qué vamos a hacer cada día. Lo primero es realizar una limpieza de los techos, la zona alta de los armarios, lámparas, estanterías y demás elementos que se encuentren en alto. Después podemos dedicarnos a la cocina y el cuarto de baño o el aseo, que serán las zonas que nos costará más dejar en condiciones, debido a la grasa (en el caso de la cocina), o la posible humedad/hongos que concentre el cuarto de baño.
No te olvides de hacer limpieza también en aquellos espacios que durante la época invernal pasan más desapercibidos, como la trasera de los sofás o de otros muebles, rodapiés o zócalos.
Esta limpieza profunda puede ser el momento perfecto para hacer un primer cambio de armario y sacar algunas prendas menos abrigadas, chaquetas que nos puedan servir para el buen tiempo, e incluso hacer un cambio de ropa textil, especialmente en camas y sofás.
Importante también es centrarnos en la organización, por tanto, tenemos que identificar todos aquellos objetos que suponen desorden en casa y que nos impiden poder hacer una limpieza diaria de forma cómoda y sin tener que perder excesivo tiempo. Por supuesto, siempre es un buen momento para seleccionar ropa, objetos o cosas que no usamos y que podemos donar, regalar, vender o tirar. Podemos hacer cajas separadas para cada una de estas opciones.
Después de varias jornadas e incluso trabajo conjunto entre todos los miembros de la familia, seguro que nuestra casa puede lucir mucho más ordenada, limpia y en perfectas condiciones.