
La cuesta de enero nos sugiere, por norma general, pocos cambios en casa, sencillamente porque nuestro presupuesto suele menguar tras las compras, comidas y celebraciones navideñas, pero la imaginación puede ser nuestra mejor aliada a la hora de hacer algunos cambios en el salón.
Con un presupuesto ajustado pero con las ideas claras, puedes hacer algunos cambios que hagan que tu salón sea el foco de todas las miradas.
Podemos empezar con los textiles. Adquirir algunos textiles puede ser una inversión para años venideros, puesto que, dependiendo de la época del año, podemos ir cambiando unos por otros. Por tanto, comprar unas cortinas o una funda para el sofá pueden significar mucho en el conjunto del salón y no significar un roto para nuestro bolsillo. O podemos optar por cambiar el mantel o manteles de las mesas con las que contemos en el espacio, renovando el ambiente, que puede ser más fresco en verano; más floreado en primavera o más cálido en los meses más fríos del año.
Otro cambio que puede dar una sensación de renovación es la pintura. Con un poco de pintura aseguramos que nuestro salón puede ser otro, tanto si pasamos del color al blanco como si hacemos lo contrario y le ponemos una nota de color a la estancia.
Otra opción es completar o modificar la decoración con la que cuentes. Añade detalles que hagan que las miradas se centren en estos elementos o, si tu presupuesto no se ha quedado muy mermado, opta por hacer una renovación total.
Si quieres dar un aspecto totalmente radical a este espacio puedes añadir una pared de madera o de piedra al salón, renovando por tanto el estilo del mismo, convirtiéndolo en un lugar más rústico, industrial, cálido…
Simplemente debes dejarte guiar por la imaginación, ya que muchas veces con poco, se puede hacer mucho. Inspírate en Internet, busca ideas, bucea entre las opciones que más te gusten y aplícalo en casa, siempre teniendo en cuenta el presupuesto que tienes.