
El Estado de Alarma decretado el 14 de marzo debido al covid-19 trajo consigo un periodo de confinamiento que ha hecho que nuestra vida diera un giro de 360 grados y que el teletrabajo y las tareas de los pequeños de la familia hayan hecho que hayamos ocupado nuestra propia casa.
Esta situación ha supuesto modificar alguna habitación o el salón de casa para convertirlo en un despacho improvisado; buscar una sala de juegos en cualquier rincón; recorrer la casa intentando pillar un rayito de sol o lugares de esparcimiento, de soledad necesaria, etc.
Y este tiempo, sumado a la falta de espacio en muchos casos, ha supuesto que hayan cambiado las preferencias de la ciudadanía a la hora de buscar una vivienda.
El pequeño piso, en pleno centro de la ciudad o la casa con terraza chiquita, se han demostrado insuficientes para pasar largos periodos de tiempo recluidos. Por eso, los ciudadanos se han replanteado cambiar sus viviendas por casitas en las afueras, lo que supone contar con algo de terreno o un jardín para disfrutar al aire libre; un piso de mayores dimensiones, con terrazas amplias para poder jugar, gozar del buen tiempo o el sol; mayor número de habitaciones para adecuar una como despacho o para que cada hijo tenga un cuarto propio; cambiar la ubicación ‘urbanita’ por el campo o las afueras para disfrutar de la tranquilidad de tener menos vecinos…
En general, como indican las últimas encuestas realizadas, se impone encontrar una casa individual, un chalé o un unifamiliar, a ser posible en zonas más alejadas del centro o la urbe. El tamaño ahora sí importa, y tener alguna habitación de más es una oportunidad para despejar el resto de la vivienda.
Es una tendencia que se está haciendo más visible conforme pasan las semanas tras el confinamiento severo, y es que los ciudadanos han tenido mucho tiempo para pensar y sopesar qué tienen y qué quieren en el futuro. Porque nuestra vida puede cambiar en un segundo, como bien se pudo comprobar en el mes de marzo, y necesitamos contar con aquello que nos hace felices o sentirnos cómodos y no con lo que nos impone el ritmo de vida que llevamos.
Ahora toca pensar qué queremos, qué necesitamos. Y tu inmobiliaria de cabecera intentará cumplir todos esos requisitos que tan necesarios se hacen tras este convulso periodo…
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