
Estamos acostumbrados a ir al supermercado y encontrar todo lo que necesitamos para hacer nuestra comida, pero debido al ritmo de vida que llevamos, seguro que nos podría venir muy bien construir un pequeño huerto en casa, en la terraza, y que pudiéramos utilizar algunos de los frutos de nuestra siembra para uso particular.
¿Quieres saber la clave para montar un pequeño huerto en casa?
Hazte con un kit de herramientas que te ayude a hacer la siembra, elige las hortalizas o frutos que quieres plantar, compra algunos cubículos especiales para mantener tus plantaciones en orden y bien colocadas, para que no ocupen demasiado espacio, y sigue las instrucciones que vienen en cada bolsa de semillas. Eso sí, necesitarás una dosis extra de paciencia, porque cada planta requiere su tiempo.
El hecho de conectar con la naturaleza, tener que observar las plantas, cuidarlas y estar pendientes de que no se sequen o se agüen, reduce la segregación de cortisol, la hormona del estrés, y que tanto nos persigue. No hará falta ningún curso antiestrés para escapar de ella. Llegar a casa del trabajo y enfocarte en tus plantas será la mejor medicina.
Y si recolectamos los frutos de lo que plantemos, también podremos beneficiarnos de un ahorro económico, aunque no sea muy alto, puesto que en un piso convencional no podremos tener un huerto demasiado grande. Pero sea como sea, tenemos la posibilidad de consumir nuestros propios alimentos.
Sin duda, son muchas las ventajas de crear un huerto propio, por tanto, si aún no te has decidido, es el momento oportuno para hacer una lista de aquellas hortalizas que más te gustan y decidir cuándo es el momento idóneo para plantarlas.